En el puesto 33 en la libertad de expresión

ley mordaza

 

Acaba de salir a la luz la Clasificación Mundial de la Libertad de Prensa  2015 de Reporteros Sin Frontera. España ocupa el puesto número 33, escalando dos posiciones en relación al año anterior. Pero, no nos engañemos, como explica este colectivo no es porque nuestro reino haya mejorado en su defensa, sino por el deterioro generalizado en su respeto que se ha producido en el planeta.

Los que gozan de mayor salud informativa son los países escandinavos como Finlandia, Noruega o Dinamarca. Y en la cola nos encontramos países como Turkmenistán, Corea del Norte o Eritrea. Curiosamente, Estados Unidos, adalid de las libertades por el mundo, ocupa el puesto 49, Francia el 38 y Reino Unido el 34. Lo que me sorprende es que conociendo la prensa en nuestro país donde los intereses económicos priman por encima de todo, unido a los políticos, que será en el resto de estados…

Atacada por todos los frentes

La libertad de prensa, esa que Occidente dice defender con tanto ímpetu, es atacada sin cuartel en todos los continentes. Afectada por los conflictos armados y las agresiones por manifestarse ante las consecuencias de la crisis económica, política y financiera. Tan evidente que dos tercios de los 180 países que son estudiados en este informe han bajado en este ranking.

España

ley mordaza

 

En el caso español,  en diciembre de 2014, surge la ley de seguridad ciudadana, también, llamada Ley Mordaza. Prevé multas de hasta 600.000 euros (para los organizadores de manifestaciones), en la cual se contemplaba sancionar la grabación y difusión de imágenes de agentes de las fuerzas de seguridad que atenten contra el derecho a su honor o su imagen y que puedan poner en peligro su seguridad.

Pues bien, cuando comience su aplicación es evidente que se hará muy difícil la labor de informar, ya que en el escenario se cruzarán policías, y en cualquier momento podrían quitarte tu única arma, la cámara. Incluso, la nueva ley   antiyihadista pactada entre los grandes partidos, también, pone en peligro la información. Ya que nadie podrá consultar webs que inciten a la violencia, aunque estés investigando. En conclusión, con estas amenazas veremos en que puestos estaremos el año próximo.