Españoles, el Bipartidismo está agonizando

Por fin, una buena noticia. Un indicativo de que algo está cambiando, aunque, su origen se remonta a   hace 3 años. No hay duda que aquel tomar las plazas de los pueblos y de las ciudades, cuyo  emblema era la Puerta del Sol, se ha materializado en los resultados de las elecciones europeas. Para muchos, el movimiento 15-M estaba muerto. Cuando en realidad, tan sólo estaba buscando  la manera de canalizar esas ideas que se escuchaban en asambleas, entre algún desalojo violento, por parte de los que ejercen el poder contra los ciudadanos que reclamaban una mayor democracia. Precisamente, al calor de ese espíritu han nacido partidos que han irrumpido en el panorama político. Hasta el punto de convertirse en España en la cuarta fuerza, un partido con 3 meses de vida, sustentado en las redes sociales, y en el crowdfunding Y lo más esperanzador, si sumamos los porcentajes de votos del Partido Popular y  de Socialistas tan sólo logran el 49 por ciento de los votos. Conclusión: Aviso serio a navegantes. El bipartidismo, por fin, está a punto de caer.  Razones hay muchas, al igual que ejemplos. Formaciones que abogan por una nueva manera de hacer políticas. Ejemplos, , desde Podemos, Primavera Europea (coalición formada por Compromís o Equo), Partido X… Y todos tienen en común que recogen el ideario que los “perroflautas” proponían.   Lo que ignoraban los verdaderos perros del poder económico,  en un intento  baldío de desprestigio, era que entre los perroflautas hay profesores, fiscales anticorrupción, investigadores del Consejo Superior de Investigaciones Científicas de España, juristas y periodistas, y hasta un juez que metió en la cárcel a un banquero para que éste salga a la calle y a José Elpidio Silva lo investiguen, poniendo en peligro su carrera judicial. Se demuestra que, a pesar de la teoría de la aguja  hipodérmica de los medios de comunicación, aunque se  inyecte  en una  vena catódica, que no había personas preparadas para gobernar, la MENTIRA es una MENTIRA. Tampoco, cayeron en la cuenta, a que entre los radicales y pro-etarras,   hay  padres de familia, estudiantes, y hasta yayoflautas, arruinados por las preferentes o por pensiones miserables que sustentan a nietos y a hijos. Unido a seis millones de parados, de los cuales más del 20 por ciento llevan años buscando un trabajo que no existe, jóvenes que se tienen que marchar para que los exploten alemanes y e ingleses, desahuciados… En definitiva, ciudadanos de segunda que votan.   Y eso que la ley electoral española, no se lo pone nada fácil a los partidos minoritarios con el reparto de los tiempos en los medios tradicionales. Prácticamente, no tienen espacio para explicar sus propuestas, y directamente, son ignorados. Siguiendo aquella vieja premisa periodística,  “si alguien grita en el desierto, y nadie lo escucha, existe…” elecciones-europeas-2014 Por tanto, un panorama insostenible, junto a la corrupción manifiesta, con sobresueldos, financiación ilegal, o desvío de fondos con el caso de los ERES,  recortes en sanidad, educación, ley de dependencia…  La única salida parece clara, acabar con las políticas que nos han llevado a la ruina, a los sueños rotos, a la falta de esperanza, a la fatalidad, a tener miedo a perder un techo donde vivir, o una elección tan dramática como comer o pagar el alquiler. Después de sufrir la realidad, todavía se preguntan los” peperos” y los “socialistos”, qué ha pasado. Pues,  que los ciudadanos ya no les creemos, sus balas de fogueo de amenazas de que si no están ellos estamos abocados al desastre, no funcionan, porque peor no vamos a estar, sino todo lo contrario, al menos, recuperamos la esperanza en que hay alternativas justas y solidarias. Señores, se os acaba el chollo. La excusa de la crisis, ya no cuela. Es el pretexto para seguir apretando y apretando para acabar con un estado de bienestar, conquistado durante décadas, por los españoles, en su conjunto. Y ya es tarde, aunque, penséis que los ciudadanos tenemos memoria de pez, no olvidemos el maltrato que durante años lleváis infligiendo a la gente honrada, a la inmensa mayoría cuya única de riqueza es su trabajo.