Se mueren esperando


Desde la Asociación Estatal de Servicios Sociales se adviertes de la falta de solidaridad con las personas más vulnerables. Cada vez se atienden a menos personas dependientes, y desde colectivo  se habla de un sistema colapsado. Una de cada cinco personas que tienen reconocido este derecho fallecen esperando a que les ayuden.  


A finales de esta misma semana la Asociación Estatal de Directores y Gerentes de Servicios Sociales de España ha publicado su dictamen sobre la Ley de la Dependencia. Un documento del que podemos extraer interesantes datos y conclusiones sobre la atención  que reciben las personas  que  necesitan ayuda para desarrollar sus tareas cotidianas. Para empezar, lo más triste y preocupante es,  según este informe, una de cada cinco personas que tienen reconocido este derecho fallecieron sin ser atendidas.

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Usuarios y sus números

En nuestro país existen un 1.200.000 personas en situación de dependencia. Supone un 2,6% de la población. Ellos sin ayuda no pueden realizar tareas básicas como vestirse o asearse, y en consecuencia, su calidad de vida es inferior a la de cualquier persona que tenga la suficiente autonomía personal. Ocho años  después de la implantación de esta ley nacida para su protección tan sólo un 60% de ellos se está beneficiando. Medio millón de españoles, a pesar de que la precisan, no reciben ningún tipo de prestación, y otras cien mil están esperando a ser valoradas para reconocerles este derecho. Los días van pasando y nadie merma este sufrimiento, ducharse, por ejemplo, puede convertirse en una pesadilla diaria.

Un sistema que colapsa

Esta asociación asegura que este sistema que aumenta la calidad de vida de miles de personas está colapsado. Y lo está porque los datos oficiales ofrecen un saldo negativo. Esto es en tres años ha disminuido el número de beneficiarios, concretamente 73.800 personas menos. Para este colectivo el causante de esta realidad son los recortes presupuestarios que el gobierno lleva ejecutando desde entonces, sin importarle que los ciudadanos tenemos derecho a una vida digna.

Es más, para José Manuel Ramírez, presidente del Observatorio estatal de la Dependencia, se trata de una cuestión ideológica. Es decir, considera que esta falta de implicación del Gobierno actual obedece a que la solidaridad destinada a las personas más vulnerables no está entre los valores del Partido Popular.  También, ha afirmado   que se trata de una cuestión de Justicia porque “el dinero sale de los impuestos de las personas y la Dependencia debe ser un derecho de los ciudadanos, como planteaba la ley”.

Paulatinamente menos ayudas

Esta medida humanitaria cada día llega a menos personas. Así en 2011 se atendían 438.682 personas  con un grado de dependencia severa, es decir, los que precisan ayuda continua, y a finales de 2014 se contabilizan casi 83.000 dependientes menos, 355.747 personas en total.  En cuanto a las personas con grado II, demandan ayuda dos o tres veces al día, también, ha disminuido en 30.000 usuarios. Son en la actualidad 434.843 personas. Sin embargo, aumentan en 22.000 las personas con Grado I, aquellas que tan sólo necesitan un apoyo una vez al día, unas 425.751 personas.

Aunque desciende la lista de espera para que los dependientes sean atendidos, la Asociación no lo achaca a una mejora en la práctica de este servicio, sino que desde que llega el partido popular al Gobierno se frena la entrada de usuarios nuevos. Esta tendencia se está consolidando desde 2012.

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Un caso real

Interpretación que coincido con ella al 100%. Conozco el caso real y cercano de una mujer de 81 años que tras dos años de espera desde que se presentó la solicitud, cuando por fin la valoran, se le niega este derecho, aludiendo que no cumple con los requisitos. Porque ha conseguido 19 puntos de los 22 para que te reconozcan una dependencia moderada. Lo curioso del tema es que se lo notifican cuando ella lleva 3 ó 4 días en la cama por unos dolores que la invalidan totalmente causados por una fuerte artrosis. Incluso, una de las veces que se levanta de la cama, entre grandes dificultades, para ir al baño se cae en el cuarto de baño. No sé,  la lógica dice que con esta edad no irá a mejor, sino que cada vez tendrá mas problemas de movilidad. Tarda más de media hora en vestirse ella sola, ya que no puede mover los brazos con normalidad, y aún así se lo niegan.

Aunque, la respuesta no ha venido  del Gobierno, sino de la Junta de Andalucía, presidida por la socialista Susana Díaz, con el apoyo de Izquierda Unida. En fin, paradojas de los que se les llena la boca defendiendo esta ley de cara a la galería y a los votos. Me temo que es una pose.

Los costes

De momento, atender a estas personas tiene un coste anual de 6.400 millones de euros al año. Dicho de otro modo, 6.665 €/año por dependiente atendido. o  104 €/año por habitante.

De cada 100 euros gastados en atenciones, 63 euros los aportaron las comunidades, la administración central 18 euros, y ojo, los usuarios pagan 19 euros. Es decir, este derecho tiene un coste para los dependientes, y como están las cosas con una miserable pensión, ni siquiera todos pueden acceder a pagar esta parte. Hasta en esto se nota la falta de solidaridad con la persona más vulnerable y con menos recursos. Me quedo sin palabras, por esta carencia de empatía con los demás. Una vergüenza más.

toda una vida

Fuentes y referencias

Informe completo del Observatorio para la Aplicación de la Ley de Dependencia en España Nota de prensa de la Asociación Si te ha gustado este artículo y quieres colaborar, puedes hacerlo aquí:

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“No pido dinero, sino una oportunidad para labrarme un futuro”

Hoy me gustaría poner el nombre de un luchador, y no he tenido que buscar mucho, los hay entre la gente corriente, entre los que cada día se levantan con un objetivo, mejorar su vida. Se trata de   Juan de Dios López Torres (otra vez cuenta suspendida inexplicablemente), vive en un pequeñito pueblo de Almería, tiene 28 años, y a  pesar de su discapacidad, un 88 por ciento que le impide moverse,  hace todo lo posible por salir adelante. Su caso lo ha puesto en conocimiento   del Defensor del Pueblo Andaluz, del Partido Socialista, de Izquierda Unida, de la Junta de Andalucía, y hasta del Gobierno de España,por el momento, sin resultados. Únicamente una promesa sin fecha de los servicios sociales de su localidad,  una vez autorizado por la administración autonómica, tendrá la solución que tanto espera.   juan de dios Padece una enfermedad rara de nacimiento que le afecta las articulaciones, pero, sus inquietudes son las de la cualquier joven. Seguir preparándose  para conseguir un trabajo, y sentirse útil. Una llave que le permitiría tener su propia casa, y por supuesto, formar su propia familia. Esto es conquistar su independencia y autonomía personal.

A la búsqueda de una plaza

Para ello necesita un poquito de ayuda extra. Tan sólo conseguir una plaza de régimen interno en un centro de discapacitados de Almería.  Allí le darían la formación que precisa, aunque, ya ha logrado el título de administrativo y de diseñador gráfico. Y lo más importante, la rehabilitación que en su caso es fundamental para no mermar aún más su calidad de vida.  Por ejemplo, en la actualidad carece  de un colchón antiescaras, vital para reducir muchas molestias ocasionadas por su movilidad reducida.

Un día lleno de obstáculos que vencer

Desde que se levanta hasta que se acuesta tiene que enfrentarse una serie de obstáculos a los cuales las personas que no padecemos ninguna discapacidad, ni siquiera, nos imaginamos. Salir de su vivienda es toda una odisea. Ha tenido inventarse un sistema de tablones para utilizarlos como rampas, ya que no dispone de los medios económicos para poder acometer  las obras ni las reformas para adaptar su casa. Juan de Dios asegura que sino fuera por este remedio casero, “las paredes serían los muros de una cárcel”. Se desplaza como puede gracias a una silla de ruedas a motor. Incluso, que en muchas ocasiones no llegan a fin de mes, y que a mediados se convierten él y su padre en magos, que no saben cómo consiguen el milagro de afrontar todos los gastos que conlleva su enfermedad.  Nuestro luchador incansable vive con su padre de 70 años de edad. Hace cuatro años al fallecer su madre se le complicó aún más su vida, porque ahora depende absolutamente de su progenitor. Confiesa que le duele que por edad, él debía estar cuidándolo y no al revés. Reconoce que hace lo que puede, que tiene sus achaques, y hay días en los que está peor. juandedios   Y es que sus ingresos son muy limitados, y no pueden contratar  a nadie que los ayude, ni tampoco, acudir a una clínica privada de rehabilitación. Insiste que hay quien podría pensar que entre los 600 euros de pensión de su padre y los 500 que recibe de subvención por su discapacidad podrían vivir perfectamente, pero, la realidad  es que  todos los meses necesita tan sólo para sus medicamentos y para productos de higiene como toallitas unos 600 euros. Algunas veces, tiene que recurrir a un simple nolotil porque es más barato que otros calmantes que le quitaría sus dolores. A partir de ahí tienen que asumir con 500 euros escasos los gastos propios de cualquier hogar como el pago de la electricidad, el agua, el teléfono, los impuestos como el IBI, y por supuesto, comer.  

El futuro

No sólo eso, sino que tras el fallecimiento de su madre, comenzó a preguntarse que sería de él, cuando sus padres no estuvieran para ayudarlo. Por eso, “no pido dinero, sino la posibilidad de labrarme un futuro”, y cree que la solución está en este centro de discapacitados que tienen todo lo que Juan de Dios precisa para ser una persona independiente, y poder conseguir una ocupación, porque está convencido de ello, a pesar de los limitaciones puede trabajar como cualquier otro. Y de eso, yo,  tampoco, tengo dudas.  Su lucha lo demuestra, hasta el punto que se ha puesto en contacto con toda aquella institución que consideraba podía ayudarle, y eso que físicamente, tiene, evidentemente, muchas dificultades. De hecho, asegura que buscando apoyo, le han  cerrado hasta en varias ocasiones su cuenta de twitter, y que cada vez que le ocurre, no se desanima y vuelve abrirse otra. Es más acabo de comprobarlo, y de nuevo, se la acaban de cerrar.  Es un gran batallador, eso, tampoco, lo dudo, y seguro que si logra la oportunidad que tanto demanda, no la desaprovechará. 010812-jrmora