Más de seis millones de menores de cinco años están en peligro de muerte


Unicef ha lanzado una campaña que trata de frenar esta terrorífica cifra. Ha publicado un estudio recoge datos que invitan a la reflexión. Por ejemplo, que la malnutrición afectó a 20 millones de niños menores de 5 años en 2013. Un millón de bebés nacen y mueren el mismo día, y dos millones más lo harán antes de vivir una semana. La razón la falta de atención sanitaria a las madres y a los recién nacidos. 44 millones de pequeños nacieron sin ningún tipo de ayuda médica. 1.400 niños mueren al día por falta de agua corriente.


Sin duda,  los niños y los ancianos son los eslabones más débiles de la cadena. No para de sorprenderme que en 2014, UNICEF (Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia) denuncie que diariamente mueran en el mundo 17.000 menores de cinco años. Y lo peor, por causas que se pueden evitar. Desde 1990 hasta 2013 han sido 223 millones de los pequeños que han muerto.

La buena noticia, entre comillas, es que a pesar de este alarmante número, hay cabida para la esperanza. De hecho, este organismo internacional afirma que fruto de estos esfuerzos por reducir la mortalidad entre los pequeños, ha aumentado el índice de supervivencia. Desde 1990, período durante el cual el número absoluto de muertes de niños era de 12,7 millones a  a los 6,3 millones al año O dicho de otro modo, de 90 muertes por cada 1.000 nacidos vivos a 46 por cada 1.000 en 2013.  Aún así son demasiados.  Y lógicamente varias preguntas básicas surgen como las causas,  cómo se podían evitar o cuales son las regiones del planeta más afectadas por esta realidad.Me temo que sus respuestas son simples, y lo único que ha faltado ha sido dinero.

Causas y medidas

Analicemos las causas de estas muertes prematuras. Según UNICEF la principal razón es el hambre, hasta el 50% de estos fallecimientos están motivadas por la desnutrición y los problemas derivados de este grave problema.  Gracias, a UNICEF se alimentó en 2013 a 2,4 millones de niños. Pero, aún quedan más de 17 millones de menores de 5 años que la sufren en todo el mundo.

En cuanto, a las enfermedades propiamente dichas,  la neumonía, la diarrea y el paludismo provocaron un tercio de todos los fallecimientos acontecidos en 2013.   Males que se pueden prevenir fácilmente con una vacuna, una mosquitera o acceso a agua potable.

De hecho, las campañas de vacunación salvan la vida entre 2 y 3 millones de niños al año por difteria, tétanos, tos ferina y sarampión. En 2013 se distribuyeron 2.790 millones de vacunas para inmunizar a un tercio de los pequeños. El uso de mosquiteras previene en un 20% la mortalidad infantil por causa de la malaria, por eso, se repartieron más de 30 millones.

Por otro lado, el acceso al agua potable previene las consecuencias nefastas de las enfermedades diarreicas. Causan  567.000 muertes de menores de cinco años cada año. El año pasado, UNICEF ayudó a que 24,3 millones de personas pudieran beber este líquido vital. Sin embargo, para más de 700 millones de humanos continúa siendo un problema de supervivencia.

Pero, además, este informe refleja otro preocupante dato, un 44% del total de las muertes son neonatales. Lo que nos hace caer en la cuenta de que el primer mes de vida es uno de los momentos más delicados de la vida de un niño. Una realidad que nos plantea nuevas incógnitas, la más importante cómo poder luchar contra esta demoledora cifra.

El primer mes de vida

Para un millón de bebés, el día de su nacimiento es el día de su muerte. Lo que representa un tercio de las muertes neonatales. Dos millones de niños fallecen antes de su primera semana. La solución pasa como reconoce este organismo dependiente de la ONU por la atención antes del parto, el alumbramiento y los momentos posteriores, esto es, ayuda a las madres. Hasta el 60% se producen por las complicaciones que surgen en esos momentos.Sin embargo, en 2012, uno de cada  3 bebés, unos 44 millones vinieron al mundo sin ningún tipo de asistencia sanitaria. Aproximadamente tan sólo  la mitad de las mujeres del planeta acuden hasta en cuatro ocasiones a los servicios prenatales, que es lo mínimo recomendable.

A lo que hay que añadir, que la atención recibida en el caso de que se pueda acceder a ella es muy deficiente. De hecho un estudio realizado por Naciones Unidas en 10 países del Tercer Mundo refleja que menos del 10% de las mujeres recibieron las atenciones necesarias, el mismo porcentaje que los recién nacidos.

Es más, se ha detectado que la educación de las progenitoras es esencial hasta el punto que la tasa de mortalidad es el doble en las madres que no tienen ningún tipo de formación, al igual que aumenta si viven en las ciudades o en las zonas rurales, y por supuesto, dependerá de su nivel económico. Por otro lado, otro de los factores determinantes es la edad de las futuras mamás, cuanto más jóvenes más se incrementa el número de muertes. Sin olvidar que cuanto más tiempo haya pasado entre parto y parto más posibilidades de supervivencia existen.

Otro dato sorprendente recogido por UNICEF es que se reduce este riesgo en un 44% si los neonatales comienzan a tomar leche materna en menos de una hora desde su nacimiento. Sin embargo, tan sólo un 43% reciben lactancia inmediata.

Estos índices  son tan elevados  que únicamente se inscriben un 59% de los menores de un año, y allí, donde la tasa es aún más alta como las regiones de  Asia meridional y África subsahariana no se llega a un tercio de los niños nacidos.

A pesar de lo anterior, las cifras han mejorado considerablemente si lo comparamos con períodos anteriores. La tasa de mortalidad neonatal ha bajado entorno al 40% entre 1990 y 2013, desde 33 muertes por cada 1.000 nacidos vivos a 20 por cada 1.000.   Por ende, de nuevo topamos con que son exigibles mayores esfuerzos a la comunidad internacional, pero, vamos por el buen camino. Se calcula que se han salvado  la vida a 24 millones de bebés en los últimos 23 años.

Las regiones con mayores tasas de mortalidad infantil

A estas alturas ya nos podemos imaginar cuales son las zonas del mundo por esta eleva tasa de mortalidad, que se podía haber evitado. Cuatro de cada cinco muertes de menores de 5 años registradas en todo el mundo se producen en las regiones de África subsahariana y Asia meridional juntas. Uno de cada once niños mueren antes de llegar a su quinto cumpleaños, cifra que es 15 veces superior a los países más ricos.

Actuar YA

Está claro que hay que actuar ya, y redoblar los esfuerzos sobre todo cuando se trata de una cuestión tan simple que se podía solucionar con  voluntad política de aportar el dinero necesario, junto con nuestro pequeño granito de arena.

 anpp_unicef_instagram_2datos

FUENTES CONSULTADAS

Nota de Prensa campaña #ahorapodemosparar UNICEF España ( 1.) UNICEF España (2.) Sobre UNICEF (3.) Estadísticas Tasas de Mortalidad Infantil (4.) Informe tasa de mortalidad infantil UNICEF (PDF) (5.)patitas

“No pido dinero, sino una oportunidad para labrarme un futuro”

Hoy me gustaría poner el nombre de un luchador, y no he tenido que buscar mucho, los hay entre la gente corriente, entre los que cada día se levantan con un objetivo, mejorar su vida. Se trata de   Juan de Dios López Torres (otra vez cuenta suspendida inexplicablemente), vive en un pequeñito pueblo de Almería, tiene 28 años, y a  pesar de su discapacidad, un 88 por ciento que le impide moverse,  hace todo lo posible por salir adelante. Su caso lo ha puesto en conocimiento   del Defensor del Pueblo Andaluz, del Partido Socialista, de Izquierda Unida, de la Junta de Andalucía, y hasta del Gobierno de España,por el momento, sin resultados. Únicamente una promesa sin fecha de los servicios sociales de su localidad,  una vez autorizado por la administración autonómica, tendrá la solución que tanto espera.   juan de dios Padece una enfermedad rara de nacimiento que le afecta las articulaciones, pero, sus inquietudes son las de la cualquier joven. Seguir preparándose  para conseguir un trabajo, y sentirse útil. Una llave que le permitiría tener su propia casa, y por supuesto, formar su propia familia. Esto es conquistar su independencia y autonomía personal.

A la búsqueda de una plaza

Para ello necesita un poquito de ayuda extra. Tan sólo conseguir una plaza de régimen interno en un centro de discapacitados de Almería.  Allí le darían la formación que precisa, aunque, ya ha logrado el título de administrativo y de diseñador gráfico. Y lo más importante, la rehabilitación que en su caso es fundamental para no mermar aún más su calidad de vida.  Por ejemplo, en la actualidad carece  de un colchón antiescaras, vital para reducir muchas molestias ocasionadas por su movilidad reducida.

Un día lleno de obstáculos que vencer

Desde que se levanta hasta que se acuesta tiene que enfrentarse una serie de obstáculos a los cuales las personas que no padecemos ninguna discapacidad, ni siquiera, nos imaginamos. Salir de su vivienda es toda una odisea. Ha tenido inventarse un sistema de tablones para utilizarlos como rampas, ya que no dispone de los medios económicos para poder acometer  las obras ni las reformas para adaptar su casa. Juan de Dios asegura que sino fuera por este remedio casero, “las paredes serían los muros de una cárcel”. Se desplaza como puede gracias a una silla de ruedas a motor. Incluso, que en muchas ocasiones no llegan a fin de mes, y que a mediados se convierten él y su padre en magos, que no saben cómo consiguen el milagro de afrontar todos los gastos que conlleva su enfermedad.  Nuestro luchador incansable vive con su padre de 70 años de edad. Hace cuatro años al fallecer su madre se le complicó aún más su vida, porque ahora depende absolutamente de su progenitor. Confiesa que le duele que por edad, él debía estar cuidándolo y no al revés. Reconoce que hace lo que puede, que tiene sus achaques, y hay días en los que está peor. juandedios   Y es que sus ingresos son muy limitados, y no pueden contratar  a nadie que los ayude, ni tampoco, acudir a una clínica privada de rehabilitación. Insiste que hay quien podría pensar que entre los 600 euros de pensión de su padre y los 500 que recibe de subvención por su discapacidad podrían vivir perfectamente, pero, la realidad  es que  todos los meses necesita tan sólo para sus medicamentos y para productos de higiene como toallitas unos 600 euros. Algunas veces, tiene que recurrir a un simple nolotil porque es más barato que otros calmantes que le quitaría sus dolores. A partir de ahí tienen que asumir con 500 euros escasos los gastos propios de cualquier hogar como el pago de la electricidad, el agua, el teléfono, los impuestos como el IBI, y por supuesto, comer.  

El futuro

No sólo eso, sino que tras el fallecimiento de su madre, comenzó a preguntarse que sería de él, cuando sus padres no estuvieran para ayudarlo. Por eso, “no pido dinero, sino la posibilidad de labrarme un futuro”, y cree que la solución está en este centro de discapacitados que tienen todo lo que Juan de Dios precisa para ser una persona independiente, y poder conseguir una ocupación, porque está convencido de ello, a pesar de los limitaciones puede trabajar como cualquier otro. Y de eso, yo,  tampoco, tengo dudas.  Su lucha lo demuestra, hasta el punto que se ha puesto en contacto con toda aquella institución que consideraba podía ayudarle, y eso que físicamente, tiene, evidentemente, muchas dificultades. De hecho, asegura que buscando apoyo, le han  cerrado hasta en varias ocasiones su cuenta de twitter, y que cada vez que le ocurre, no se desanima y vuelve abrirse otra. Es más acabo de comprobarlo, y de nuevo, se la acaban de cerrar.  Es un gran batallador, eso, tampoco, lo dudo, y seguro que si logra la oportunidad que tanto demanda, no la desaprovechará. 010812-jrmora