Inicio

Aunque, pasen mil años, me sigo sorprendiendo cuando se descubre la luna. Parece que sufrimos de amnesia colectiva, o los medios recurren a ese recurso manido, para camuflar una noticia que no lo es. En esta ocasión, no comprendo el porqué los medios alimentan una polémica inexistente. Me refiero al videoclip  de “La Ratonera”, de Amaral. Para muchos una canción escandalosa, y para otros simplemente “una más” que viene a sumarse a las miles de letras de un género ya inventado como es la canción protesta, o de temática social. Eso sí, y en este caso concreto, no falta la ironía.  Tampoco, es la primera vez que los zaragozanos escriben una  letra que incide en la movilización ciudadana.

De hecho, en 2011 sacaron a la luz su trabajo titulado “Hacia lo salvaje”, en el que aparece    una composición  en la que se invita  a algo tan peligroso para  el sistema capitalista  como “una  Revolución”.  Quizás, lo que no se perdone que ahora sean tan implícitos. Poniendo rostro a los que muchos consideran las marionetas de la crisis. Y tampoco, han sido los únicos que recientemente han expresado a través de su música su malestar social.

Por ejemplo, Enrique Bunbury, en su último trabajo “Palosanto”, prácticamente, desde el principio hasta el final hace un alegato a favor del poder de los ciudadanos frente al  poder oscuro. De hecho, su primera canción se titula “Despierta”, y entre las secuencias iniciales se ve al artista destrozando un televisor, mientras, que los líderes mundiales hacen sus discursos. Una imagen rompedora, un intento del despertar de las conciencias.  Si aún no quedaba claro, se lee una noticia en la que unos pocos dirigen los destinos de la humanidad, y la única esperanza es , precisamente, el despertar colectivo.

Conforme avanza el disco, el discurso se vuelve más intenso, “Los Inmortales“, reflexionado sobre  la necesidad de actuar, porque sino hacemos nada, nada tendremos. O “Habrá una guerra en las calles”, en la que directamente se advierte de la posibilidad de violencia, porque la situación es insostenible para todos.  Hasta llegar a “Destrucción Masiva“, un camino sin marcha atrás, donde directamente se debe perseguir y acorralar a los culpables de la crisis. Finalmente, cierra el disco con “Todo“, donde se habla de aquellas pequeñas razones, por las que merece la pena, cambiar. De nuevo, Bunbury, no era la primera vez, que publicaba canciones de esta índole.

En 1995, cuando aún formaba parte de Héroes del Silencio, surge  ”Avalancha”.  El álbum rezumaba inconformismo, de acción frente a la apatía…   Con  temas tan directos   como la canción que daba nombre al compacto, o Iberia Sumergida. Por lo que 20 años después, poco o nada hemos cambiado.

Y tampoco, esta temática es un invento de estos artistas, sino que mucho antes, otros muchos impregnaban sus letras de estas realidades. Se puede decir que nace con los trovadores, allá por la Edad Media. Ya se cantaba por las injusticias sociales. En España cobra fuerza con la lucha antifranquista, y  entre sus sus representantes están Raimon o  Lluís Llach.

190509-murcielagos

 Lo  llamemos como lo llamamos, y lo enmascaremos como queramos, en el fondo es algo tan antiguo como la lucha de clases, al igual que la canción social.   Para ello se sirve de la libertad de la expresión, que se enarbola cuando lo que escuchamos nos gusta, y cuando no, lo catalogamos de ataque, de polémico, antidemocrático, y la palabreja que más me divierte,  subversivo. Lo que denota una vez más, el miedo que tiene el poder  a la libertad de pensamiento, en definitiva, a la cultura, y como ésta puede abrir muchos ojos.

Un lunes, un martes, un miércoles más,… y muchos trabajadores no tienen a donde ir. Lo peor, según los datos de la última EPA (Encuesta de Población Activa) de finales  de este mes de enero de 2014, más de 2,95 millones de españoles llevan así durante más de un año,y cada día que pasa nuestro estado de ánimo es más precario, como el mercado laboral y sus escasas ofertas.

No quiero parecer catastrofista, pero, sí pretendo ajustarme a la realidad, y rebelarme contra una serie de mensajes lanzados desde los poderes fácticos que van calando en el subsconsciente colectivo a modo de mantra, que aunque falsos a fuerza de repetirlo cobran  valor de verdad.  En esta ocasión, no he ido a ninguna rueda de prensa, ni tampoco, he realizado ninguna investigación dirigida ni interesada, sino que es mi día a día.

Tras ser despedido, estás en una nube. Has dejado atrás una gran preocupación porque han sido unas semanas intensas de rumores, de cábalas…hasta que, por fin, llega el primer lunes que no tienes que acudir a tu centro de trabajo. Lo vives con cierto alivio, incluso, liberación, ya que estabas cansado de esperar el desenlace. Los demás empiezan a mirarte con cierta piedad, y te animan con frases vacías cómo “no te preocupes, ya verás que encontrarás algo mejor”, o la peor, “cuando una puerta se cierra, se abre otra”…, pero, en realidad, nadie de te ayuda.

A continuación, y superado el estado shock inicial, comienzas a planear tu futuro, o más bien a ponerte nervioso. Y piensas, aprovecharé el tiempo, haré algún curso que mejore mi currículo. Porque, en el fondo, te sientes algo culpable de no conseguir ese “apreciado” trabajo, y entonces, así tienes la sensación de que estás haciendo algo para salir de tu situación. Poco a poco, van llegando los mensajes de tu entorno más cercano de “sabes que el paro se acaba”… Como si tú no lo supieras, cuando has dejado de hacer un montón de cosas que antes hacías con normalidad, sin prestar atención a cuanto costaban. Por ejemplo, ir al cine, o comprarte algún  capricho de pobre. Y todo por miedo.
La siguiente tentación del parado es, ya que no encuentro nada, montaré mi negocio. Ruina y más ruina, no tienes ni un euro, y encima, si tenías algún ahorro, ya habrán empezado a bajar porque con el subsidio no te llega para los gastos mensuales. A parte, a pesar de la propaganda política, la realidad es que a los autónomos la administración los “machaca” a impuestos. Pagas y pagas, y no recibes nada a cambio. Por ejemplo, si no tienes inversión, Hacienda te penaliza por no gastar. Pero, no importa de feliz currito  ahora tienes que ser emprendedor, aunque, ni siquiera, sepas exactamente la verdadera dimensión de esa palabreja. En definitiva, no sepas donde te estás metiendo, y puedas acabar en la “puta ruina” porque aceleres tu desgracia.
trabajo-271009

Mientras, de nuevo, tu entorno sin quererlo, continua siendo cómplice de un sistema que se basa en el permanente engaño. Y siempre hay alguien que te dice que” trabajo hay, pero, para quien quiere trabajar”. Y tú que ya has mandado 7000 currículos, inscrito en otros 200 portales de empleo,  tirado  al barro directamente, postulándote en ofertas cuyas condiciones laborales rozan la esclavitud,  aunque, sean en Australia, y hasta tanteado la posibilidad de hacerte “empresario”, te preguntas será qué estoy encantado en ser pobre, y de “chupar de bote”. Concluyes, una vez más, la culpa es mía.

En todo este proceso han pasado meses y meses, y llegados a este punto te has convertido en un parado de larga duración, con lo que  conlleva, un ciudadano de segunda,  un vago profesional,  y acomodado en su vida de pobre de  solemnidad.  No tienes, entonces, derecho a tener un techo donde cobijarte, a comer, a la cultura o a enfermar, y lo más dramático, los tuyos, tampoco. Ante esta pesadilla, tan sólo puedes aguantar, y recordarte de nuevo que tú no eres culpable, sino la víctima de un sistema que trata de engañarte. Un sistema que no prioriza a las personas, sino al dinero que tan sólo ganarán unos pocos a costa de tu desgracia, y que trata de esconder la ineficacia de los que deben velar por el interés general, y no sólo de aquellos que tienen.

parado

Hace unos  días tuve que llamar al departamento de atención al cliente de ORANGE, para que me  explicaran los pasos para dar de baja  los servicios contratados con esta operadora de telefonía. Porque, a pesar de que tienen su web, es imposible encontrar esta información, eso sí, darte de alta es facilísimo. La razón, no puede ser más triste, ya que el titular de la línea había fallecido.

En ese momento, todo fueron palabras amables, incluso, llegaron a darme el pésame por la desgracia que está viviendo mi familia. Me indicaron que debía remitir un escrito, incluyendo, el certificado de defunción, para acreditar dicho fallecimiento, y que no habría ningún problema. Una vez recibida la carta, en 48 horas sería efectiva la baja. En esta misma llamada, me insistieron una y mil veces que  se  continuará con el contrato, y que simplemente, se debía solicitar un cambio de titularidad. Le dije que no porque ya estaba decidido,  por distintas circunstancias. Y le insistí en que me facilitarán la dirección correcta para remitir la documentación requerida.

Puesto que a nadie se le escapa que darse se baja  de una compañía telefónica es desesperante.  Así que acudo a Correos, el pasado 31 de julio, y envió la carta a través de un certificado urgente con acuse de recibo. 8 días, me dicen que tardará. Y me resultó curioso que siendo urgente tardara tanto tiempo, pero, bueno, esto es un detalle. Su coste 5,86 euros. Ya que me quería asegurar que no escucharía aquello de “no tenemos constancia”.  Pero, de nada me sirvió.

 

Seis  días después, recibimos la tramitación de la baja de vuelta. La explicación que nos da  Correos es que el apartado no existe. Mi cara es de cuadro, siendo bien intencionada, pienso: me habré equivocado en un número, y de ahí el error.

 

Pero, la realidad supera la ficción, y vuelvo a armarme de paciencia. Y de nuevo, me pongo en contacto con el servicio de atención al cliente de ORANGE. Tres llamadas tuve que realizar. En la primera directamente, cuando están verificando los datos, y preguntándome por el titular, y diciéndole que era un poco complicado que se pusiera al teléfono, porque había fallecido, me colgaron.

La segunda, después de la correspondiente espera, me remite a otro número de teléfono. Por supuesto, ya no era un número gratuito, sino un 902 (concretamente, 902 011 195). Consultando el precio, 47 céntimos el primer minuto, y los siguientes a 37, en horario normal. Con lo cual, ya podéis imaginar su precio. Vamos, una pasada.

Después, de más 10 minutos  espera, me pasan con un teleoperador. De nuevo, a explicar el problema que tenía, y viendo que los minutos pasaban y pasaban entre verificaciones, y demás, le suplicó que me dijera el apartado de correos correcto, sin más rollo, porque me iba a costar un dineral.    Me insiste que me lo tiene que volver a explicar por imperativo. Y en este momento, de verdad, descubro con impotencia, que el apartado de correos que me facilitaron inicialmente, 64.062, ni por asomo se parecía al verdadero, 35.120. Con lo cual, ya no tenía ninguna duda, no me había equivocado, porque me hubiera bailado algún número, pero, no todos.

La conclusión, que saco de todo esto es que así va pasando los días y los días, y te siguen cobrando aunque ya ni utilices el servicio, por ejemplo, porque te hayas mudado, como es el caso. Y directamente, no obedece a ningún error, sino que fue intencionado, para que darte de baja de ORANGE se convierta en misión imposible. Para mí, es intolerable, de gran bajeza moral y ética, porque se están aprovechando de los bajos momentos por los que pasa una familia, en una situación como ésta. Creo que directamente su política empresarial es no de tener vergüenza, ni haberla conocido. En fin, a ver que pasa, porque hoy he vuelto a mandar la baja, otra vez, he pagado los 5,86 euros,  y ya me temo cualquier estratagema para no perder un cliente, aunque, por desgracia, éste haya muerto.

En pocos días, la Generalitat de Valencia adjudicará quien será la empresa encargada de elaborar el plan de re-estructuración de su cadena autonómica, esto es un expediente de regulación de empleo.Sobre la mesa el futuro de 1.800 profesionales de la comunicación, y no solo eso, sino que se ataca un derecho fundamental en democracia como es el de estar informados.

Para muchos Canal Nou será un gasto prescindible en tiempos de crisis,  pero para los que creemos en la profesión periodística es directamente un atentado contra valores  tan  profundos como la defensa de la propia identidad colectiva. Un medio público tiene la obligación moral de vertebrar el territorio, y recoger la pluralidad de las distintas voces que conforman su comunidad. Estos, en teoría, deberían ser sus objetivos finales.

Seguramente el día a día demostrará que, a veces, estas premisas se olvidan. Sin embargo, no creo que bajo ningún concepto la culpa sea de los profesionales que le dan vida a un medio. Como cualquier buen trabajador pretende cumplir con su función lo mejor posible. El problema surge, y ésta es mi intuición, cuando no les dejan trabajar porque le colocan un  autoproclamado comisario/a   político/a, que se cree que su cometido es “ser más papista que el Papa”. En consecuencia, la información será en lo último que se piense.

Generalmente, cuando ocurre esto el sujeto habrá hecho mérito para ganarse la confianza del poder,  y no tendrá mucha idea de como gestionar una empresa pública. Sus decisiones previsiblemente serán erradas, y el derroche se habrá implantado. Mientras el profesional que le duele su trabajo, se habrá dado una y mil veces contra un muro, y por tanto, terminará tirando la toalla. En conclusión, el producto  se habrá deteriorado y alejado  tanto de su audiencia, que más de uno pensará que plantear el cierre de cualquier medio público es una medida acertada.

En estos casos, siempre pienso lo mismo: la solución no está en eliminarlo, sino corregir aquello en lo que  se ha fallado. Porque los que acabarán pagando estos platos rotos serán los más débiles: los curritos.  Terminaré lanzando dos preguntas:    “cómo se pretende acabar con la crisis, echando más gente al paro”… ” y quiénes serán los siguientes”…

 

 

 

Aunque nunca es demasiado tarde, me sorprende que ahora se hable más abiertamente sobre la precarización de los profesionales  de la comunicación, cuando muchos es la única realidad que hemos conocido a lo largo de nuestra carrera.

Desde luego, no me considero el ombligo del mundo, pero creo que mi propia historia es el reflejo de otros muchos compañeros. A lo largo de mis 15 años de profesión, las condiciones laborales  nuncan han sido las que nos merecemos.

Hemos invertido tiempo y dinero en nuestra formación, y por ello, al menos deberíamos tener respeto que pasa por tener un sueldo digno que te permita vivir. Entiendo que no depende la vida de nadie de lo publicado en un medio, pero si es una profesión con vocación de servicio público, y de gran responsabilidad, porque contribuimos a construir la visión del mundo que los ciudadanos tienen.

 Imagen cedida por JrMora

A  finales de los 90, lo primero que me encontré fue  el intrusismo. Había una gran profeliferación de medios, y  grandes cabeceras tenían delegados, no sólo en las capitales de provincia sino, también, en las comarcas. Por ejemplo, en Antequera, existían dos corresponsales del diario Sur, otro de la Opinión, y Málaga Hoy. Por supuesto, de las agencias EFE y Europa Press. Precisamente, esta útima en el año 98 pagaba la pieza a 600 pesetas. Dos noticias envié y comprobé que casi me costaba el dinero. Así que bye-bye.

En cuanto, a los medios locales, una población, como la citada anteriormente, con 45.000 habitantes, contaba con una televisión, tres semanarios y dos emisoras de radio, una de ellas, de Onda Cero, que aún pervive.

Y retomando el tema del intrusismo, después de esta enumeración de puestos de trabajo, licenciados de periodismo tan sólo  éramos unos cuantos, si la memoria no falla 4, y estábamos terminando la carrera, los demás, venían de gremios muy distintos. Sobresaliente era el caso de la TeleAntequera, no había nadie con la formación adecuada. Pero, bueno, para su tiempo el producto era del encanto de las televisiones locales.

Y lo cierto es que, que aunque estaba de media jornada, me pagaban 40.000 pesetas, luego conseguí en el 99, que me ampliarán la jornada, y pasé a las 80.000 pesetas. En fin, un sueldazo. Y unas condiciones magníficas: no había descanso si estabas de guardia el fin de semana, e incluía ir a poner una cinta superVHS, con una misa grabada los domingos por la mañana. Así que sin duda alguna, la precariedad laboral ya existía por aquellos años. Tampoco, a mis compañeros les iba mucho mejor, porque muchos no tenían contrato. Y claro, cuando los fueron despidiendo, no tuvieron derecho a nada.

La década de 2000

A principios del siglo XXI, fue bastante curioso, nosotros tuvimos la suerte o la desgracia de que llegó Localia a nuestras vidas. TeleAntequera fue comprada por ellos. Aquí, aunque disponíamos de más medios, pegamos el salto de lo análogico a lo digital, poco a poco nos fueron sobrando cámaras, porque de cuatro redactores pasamos a uno.  Y aún así, en el fondo éramos unos privilegiados porque insistó teníamos contrato, y pagas extras, y nuestro sueldo rondaba los 800 euros. Ser mileurista era un sueño, que tan sólo podías alcanzar, si colaborabas para otros medios. En mi caso, para el Correo de Málaga, tan sólo duro un año y medio.

Viñeta de Jrmora

Para las elecciones de 2004, en plena supuesta bonanza económica, llamaba la atención, como nacían nuevos medios de comunicación. Recuerdo, que por ejemplo, un empresario dedicado a la distribución del gas, montó hasta un semanario nuevo en la comarca, aguantó algún tiempo, pero su caída fue lógica porque se cumplió el dicho popular de zapatero a tus zapatos. Y desde luego, los profesionales no pueden luchar contrar el desconocimiento de sus jefes…

Tampoco era mejor la situación de mis compañeros, porque si antes un delegado de un medio provincial más o menos vivía con su sueldo fijo, en el 2006 me ofrecieron por cubrir la comarca , 250 euros al mes, y por supuesto, sin ningún tipo de contrato. Es más, el Sindicato de Periodistas de Andalucía, por aquellos años lanzó la campaña de “MI PRECARIEDAD, TU DESINFORMACIÓN”.

Por avatares de la vida, y después, del triste final de Localia, que ya todos sabemos, pues a empezar de nuevo, y en 2007 aterricé en un medio público de cobertura regional. Descubrí que otro mundo era posible, que lo excepcional debería ser la norma. Pero, también, tiene trampa. Porque si estás cubriendo bajas, pues ya sabemos lo que te queda: no poder hacer planes y la maleta siempre a cuestas. Pero, es otro tema, que lo dejaremos, de momento, en la recámara.

Mientras tanto, entre contrato y contrato, en 2008,   llegué a la Asociación de Prensa de Málaga, y para mí fue el peor trabajo que he tenido en mi vida, eso sí, cuanto a respeto al horario no tengo nada que decir, pero tan sólo un detalle, consulté con un abogado laboralista, y me dijo que el convenio que me estaban aplicando llevaba años derogado: penoso. Me fuí a casa.

El presente

Por eso, yo me pregunto cuando ha habido buenos tiempos para los periodistas...Sinceramente, creo que ahora la situación está llegando a unos límites insospechados, y que directamente, está siendo una carrera hacia el subsuelo de los derechos laborales. Cada vez más paro, más ERES, más CIERRES, pero ninguna revolución, para intentar frenar esta sangría que lleva muchos años incrustada en el día a día del profesional de la información. En fin, como digo siempre, habrá que seguir sobreviviendo…

 

 

 

 

 

 

Como diría Isabel Pantoja, “estoy cansada” de escuchar siempre lo mismo. En los últimos años, desde las  administraciones públicas he oído en reiteradas ocasiones distintas versiones que trataban de explicar las razones del elevado paro en España, y los perfiles de los demandantes de empleo. Así que hoy trataré de analizar sobre un ejemplo real, lo que se esconde detrás de las estadísticas.

 

Imagen de un diario digital

Para ello, me basaré en los datos de una ciudad media andaluza, como es Antequera. Sobre una población cercana a los 45.000 habitantes. Lo primero que me encuentro es que en este mes de septiembre hay registrados 7.043 desempleados. De los cuales, unas 2.207 personas están comprendidas en el tramo de edad entre 25 a 44 años. Son el grupo más numeroso, seguido entre los que están entre los 45 a 65 años, 1.500 personas. Me llama la atención, de que los menores de 25 son 629. No hay grandes diferencias en estos números, entre hombres y mujeres, ligeramente más elevado entre las trabajadoras. En total, 2.183 hombres y 2.153 mujeres. Hay que tener en cuenta, que aquí han quedado fuera los trabajadores eventuales agrarios subsidiados y otros demandantes no ocupados.

De aquí extraigo una conclusión, precisamente, el colectivo que peor lo está pasando es aquel que se le presupone en edad de pagar una hipóteca, tener hijos,    en pleno desarrollo laboral y son los más perjudicados. Los que necesitan más ayudas, y los que menos reciben porque no son ni jóvenes ni mayores. Una injusticia más, porque si eres hombre aún lo tienes más crudo. A la hora de trabajar por cuenta propia, al no pertenecer a ningún perfil considerado en riesgo de exclusión social, no te darán nada. En todo caso, buenas palabritas de ánimo.

También, es significativo que un 32, 65% llevan en paro menos de 3 meses, y los más dramático, un 33,14 por ciento son parados de larga duración, más de 12 meses. De nuevo, surge otra incongruencia, porque estas 1.437 personas son las que quedarán fuera del sistema de prestaciones En primer lugar, porque habrán agotado su desempleo, podrán cobrar la beca del Plan Prepara, unos 400 euros, durante 6 meses, con varias trampas. La primera de ella, es que tan sólo en todo tu vida la puedes solicitar una vez y punto. Y aunque, durante ese período hayas podido encontrar un empleo, cuando termines, lo reanudas, pero el tiempo sigue contando, con lo cual si te han reconcido desde enero a junio, y has trabajado dos meses, esos 60 días no se suman para prolongarlo, sino que terminas de cobrar igualmente en junio.

Y otra aclaración, es una beca porque durante estos seis meses, tienes que acudir dos horas al mes, a una sesión grupal donde supuestamente, te muestran cuales son los recursos que tienes a tu disposición para buscar trabajo. Inicialmente, fueron concebidos para que los demandantes realizarán cursos de reciclaje profesional, pero la falta de dinero de la administración han hecho que se hayan quedado reducidos a esas dos horas de charla.

En cuanto, a los niveles de  formación, un 72,23% tienen estudios secundarios, y un 11, 49 por ciento son universitarios. Con lo cual, vemos que la falacia de que era necesaria mano de obra cualificada no se cumple. Incluso, creo que cuanta menos cualificación tengas menos dificultades tendrás en trabajar.  En mi círculo más cercano he comprobado  como para acceder a un trabajo han tenido que mentir en su currículo, ocultando que eran licenciados para poder sobrevivir.

Y finalmente, por sectores hemos visto como los todos los pilares básicos están sufriendo esta sangría. El más dañado, los servicios con 2.081 parados, seguido de la construcción, con 1.056 desempleados, y la industria con 549 demandantes. Curiosamente, en la agricultura la tasa de paro es del 4,87%. Y eso, que estos datos reflejan las estadísticas de agosto, un mes tradicionalmente flojo, porque la campaña de la recogida de la aceituna, en esta zona comienza en septiembre.

En consecuencia, creo que los políticos, inmersos en su mundo paralelo, cada vez están más alejados la realidad del mercado laboral, y lo que más me joroba es que piensan que somos tontos. Una conclusión, a la que llego con bastante frecuencia, porque durante años nos dijeron que había que especializarse y ser universitario, luego que si faltaban estudiantes de formación profesional, y ahora que reciclarse. Y mientras tanto, cinco millones de parados…a los cuales de manera subliminal se les insulta de vez en cuando, sugiriendo que se vive muy bien cobrando el paro. Pues no, porque todos tenemos aspiraciones y tenemos la necesidad de progresar y crecer como profesionales. Es más, todo aquel que lo piense directamente para que hable con conocimiento de causa que viva con esa miseria, y que luego, nos lo cuente.

 

Son muchos a los que les suena el despertador para ir a trabajar, pero, hay otros muchos españoles, que directamente, no lo ponen porque están en el paro. En este estado, levantarse ya es un ejercicio de optimismo matutino, que por desgracia, pronto pasa. Se esfuma, en el momento en el que te pones a buscar a trabajo. Pronto descubrirás que esas  ventanas que te dicen que se abren, cuando se cierra una puerta, no son fáciles de encontrar, porque la realidad es que son escasas, y tienen pestillo.

Cada profesional sin empleo intenta, de manera más o menos afortunada, iniciar un viaje muy tortuoso, y lleno de incertidumbre, que le conduzca a su meta, volver al mercado laboral. Dependiendo de la persona,  de sus recursos y redes sociales, elegirá un lado u otro, pero todos acabamos pasando por los mismos lugares, ante la falta de resultados.

 

Viñeta cedida por JRMora

En algún momento, lo comunicamos a nuestro círculo más cercano, y decimos aquello de “si te enteras de algo, ya sabes…estoy buscando trabajo, y la cosa está muy mala”.  Bifurcación del camino, que no suele conducir a ningún sitio, porque generalmente, el receptor de este mensaje, que tiene muy buena intención, y  no es empresario, no te puede ofrecer un trabajo.  Eso sí, seguramente, te dará lo que puede: ánimos (lo cual, no está mal, por aquello de no tirar la toalla).

Incluso, te pasarás por las empresas locales, con el currículo en mano, preguntando por  el conocido de turno, para entregárselo, y esperar el milagro de que necesite a alguién. Algo que no es habitual que ocurra, porque están  están en las últimas, simplemente, resistiendo como pueden, para no cerrar, y poner a todos en la calle.  Es más, te puede llegar el rumor de que hay planteado un expediente de regulación de empleo, o aquello de que no pagan.

Acudirás al servicio de empleo de tu comunidad, donde tan sólo encontrarás palabrería y largas colas, que te hacen preguntarte “qué hago aquí”. Trabajo, tampoco, tienen. Y en el caso de tenerlo, no se adaptará a tu perfil, y las condiciones laborales serán pésimas.

Servicio Andaluz de Empleo

 Web del servicio andaluz de empleo

 Un solo detalle, más de 300.000 demandantes de empleo, y la escalofriante cantidad de apenas 900 ofertas. La primera bofetada ya te llega, sin anestesia. Con lo cual esta visita se convierte en un mero trámite,  para que no te quiten tu prestación, y por supuesto,en una nueva decepción.

Pero, como somos cabezones, y tropezamos, no una una vez, sino las que haga faltan con la misma piedra. Decidimos incluirnos en alguno de sus programas de inserción laboral. Vamos al Plan Orienta, por ejemplo. En este punto la palabrería llega a su máximo esplendor. En tu primera cita, te explican cómo hacer un currículo,  lo que te hace sentir tonto. Porque, posiblemente, hayas perdido la cuenta de cuantos has mandado a lo largo de tu vida laboral. Encuentro que, tranquilamente, calificarás de inútil.

También, pretenderán re-educarte en tu búsqueda, y te hablarán de internet (de las nuevas tecnologías, aunque hoy un niño de 3 años ya esté familiarizado, y un adolescente sea un hacker consagrado). Pero no importa, ellos insisten en su discurso. Te metes en portales, como infojobs, infoempleo, y un largo etc. más. En este punto, tu optimismo vuelve a decaer hasta el suelo. Porque las ofertas son insultos.

Oferta de e-bay

Y lo peor es que hay millones de anuncios como éste. Donde para trabajar tienes que poner hasta la cama. Así que seguirás buscando, y tratarás de que, al menos,  sean remuneradas. Tampoco, creo que seamos muy consciente del sacrificio que supone para una persona arraigada con familia, y esos detalles sin importancia, dejar su casa para irse a trabajar a otra ciudad, porque claro, en los pueblos, por ejemplo, un periodista pocas ofertas se va a encontrar, y si lo hace, no ganará más de 900 euros, con suerte. En consecuencia, si consigue algo, tendrá que lanzarse a la aventura.

En definitiva,  te has pasado el día con la sensación, de que estabas perdiendo el tiempo, creándote ilusiones que se rompían inmediatamente, pero, no importa porque al día siguiente pondrás el despertador con la intención de seguir buscando. Mientras, los políticos seguirán con sus mismas imbecilidades..y te pedirán el voto cuando se vayan acercando las elecciones, convitiéndose los casi 5 millones de parados en arma arrojadiza. Y habrá alguién que te dirá o pensará, que no trabajas porque no quieres….

Imagen cedida por Jrmora

Se acaba de publicar   la última encuesta del Centro de Investigaciones Científicas,para los amigos el CIS, y es para reflexionar. Porque hay datos, que si nos dedicásemos a la política, nos tendrían que quitar el sueño. Más del 85 por ciento de los españoles consideran que la corrupción está muy extendida en nuestra piel de toro, frente a un 5 por ciento que cree que poco o nada. Aquí, con todos mis respetos, qué ilusos… ¿o serán familia?, porque sino no lo entiendo. Diría, entonces, que se han ganado a pulso esta mala imagen. Directamente, ya no nos cuelan sus excusas peregrinas, y  es que hay demasiadas en la historia de  nuestro país.

Se me vienen a la cabeza, algunos ejemplos, como el  Isabel García Marcos, primera teniente de alcalde de Marbella, que al encontrar en su casa 360.000 euros dijo que el dinero era   el de la herencia de su hija.  Claro en aquel momento, todos nos preguntamos como una concejala e inspectora médica, podría dejar tal magna cantidad de calderilla a su vástaga. En fin, cosas de la vida,  como diría aquel. Qué pena, que nunca nos enteraremos,  de las razones reales del porqué se dejó durante 15 años al gilismo, sin que ninguna institución interviniera.  Esto tendremos que encargáselo a Iker Jiménez, para que su nave del misterio arroje algo de luz.

Pero, no hace falta  remontarse hasta tan lejos, concretamente a 2005, cuando comienzan las primeras investigaciones del Caso Malaya. En nuestros días, todos podemos sospechar de alguien, del alcalde de no sé que pueblo, del gobierno autonómico de una comunidad cualquiera…Eso os lo dejo a vosotros, para que le pongáis la cara de quien queráis…

Lo cierto es que hay casos más mediáticos que otros, por mil razones. Generalmente, por intereses más o menos oscuros, y otras, simplemente, porque da bastante juego al editor.  Así rellena y rellena páginas de periódico, boletos de radio o informativos de televisión,cuando su público, pues, está más interesado en cuestiones más mundanas. Porque quizás,  el jefecillo esté inmerso en su burbuja de la redacción, y se haya olvidado  que su producto está destinado a gente.  Dejemos esta cuestión atrás que podemos estar un siglo hablando de esto. Recordemos un caso estrella, el  Gürtel, y los trajes de 30.000 euros de Francisco Camps.

Y tanto creemos en la corrupción de   aquellos que deben hacernos la vida más cómoda, que  son considerados, por muchos meses ,  el tercer problema de España.  En esta casta de privilegiados depositamos la confianza  y el dinero de todos,  para que regulen cuestiones tan importantes, para el progreso común, como la sanidad, la educación o la economía, incluso, la cultura. Tanto ha ido el cántaro a la fuente, tanta ha sido la decepción, ineficacia y choriceo que no los vemos como una solución, son un   gran obstáculo  del camino.

No es que no crea en la política, en la capacidad de los pueblos para decidir hacia donde quiere ir, en el voto o en la democracia. Lo que  interpreto de estos datos es que ya no creemos en los políticos. No están a la altura de las circunstacias, ellos nos han metido en la crisis, manejados por el fantasma de los mercados, y nos hacen pagar sus consecuencias de manera crúel e injusta. Nos congelan las pensiones, en su agenda no oficial, tratan de desmantelar lo público, para que ellos, sigan ganando lo mismo, y si puede ser más.

 

V a resultar que era verdad, las palabras de lord Acton, pronunciadas en el siglo XIX: “el poder corrompe y el poder absoluto corrompe absotamente”. Triste pero cierto al 100 por cien. Y esto ya lo sabemos los españoles, y lo peor que no se ven atisbos de que cambie, y nos demuestre la realidad que este viejo historiador inglés estaba equivocado.

 

Viñeta vista aquí

Hoy he caído en la cuenta que hace cuatro años me abrí un blog, y la verdad,  no sé puede decir que me lo haya currado mucho. Vamos siendo sincera, no está mal la estadística, un post al año. Así que espero que ahora sea el momento, para tomármelo más en serio. O al menos eso espero.

Hecho la vista atrás, y los mismos temas que entonces me preocupaban, lo siguen haciendo y más. Lo único, que ha cambiado es que  muchos españoles han despertado,  ya no se tragan las tonterías y sinvergonzonerías que dicen y hacen los políticos, y por supuesto, la prensa tradicional. Esto último muy a mi pesar, porque detrás del descrédito de esa “casta de privilegiados” está la de mi gremio.  En  contadas ocasiones, se salva de esta crisis de valores, y de intenciones.

Aunque,  también,  he decir  que, a veces,  se quiere matar al mensajero.   Con esto no  puedo estar de acuerdo, ya que generalmente, el que sale a la calle es el eslabón más débil de la cadena. Un currito cuyas preocupaciones son las mismas que las de cualquier trabajador, no perder su puesto y sobrevivir. Por contra,  jamás entenderé es la actitud de algunos compañeros, soldados rasos más papistas que el Papa. Ejemplos hay muchos…pero este es otro tema, que amenazo con retomar.

El 15M ha inventariado la gran cantidad de injusticias sociales que día a día, hemos ido tragando y normalizando.  Por fortuna, las personas honradas no pueden resignarse ni se resignarán al “consabido esto es lo que hay”. Porque directamente la sangre te hierve, y como siempre digo, la “pataleta”  es un derecho universal, y añadiría que sagrado.

Por eso, los que no tenemos nada perder, a los que el sistema se empeña en echar, a  los que engañó con hipotecas esclavizantes, o   los que teníamos la convicción de que todo esfuerzo tenía su recompensa…hemos salido a la calle, y lo seguiremos haciendo, en la medida de nuestras posibilidades.    Con un claro mensaje: no queremos convertirnos en cómplices de vuestra falta de escrúpulos.  Ojito que os vigilamos, no vamos a dejar pasar ni una…

En ésta estamos…lo cual de manera egoísta, este despertar cívico, libre, espontáneo y  con dosis de anarquía, me ha servido para recuperar un proyecto personal, cuya única pretensión es desahogarme…así que prometo dar la carga más a menudo…

Os dejo este video, por si aún queda  alguna duda, sobre porqué debemos poner nuestro granito de arena. Me temo que nadie lo va a hacer por nosotros, y si tenemos que esperar a los políticos, será demasiado tarde…Y no debo ser la única que piensa esto, a juzgar por esta información.